Diferencias entre las carnes rojas y blancas

Diferencias entre las carnes rojas y blancas

La carne es uno de los alimentos más consumidos en la dieta de los españoles de media. Aunque, es un alimento esencial para nuestro organismo ya que es la principal fuente de proteínas, y estos nutrientes se encargan de construir y reparar nuestros huesos, órganos y músculos.

Siempre es recomendable un estándar en la dieta, por ejemplo, para las proteínas como la carne se recomienda el consumo de alrededor 200 o 500 gr, pero hay que tener en cuenta que la dieta se debe adaptar a nosotros. Tanto a nuestras patologías previas, como a nuestro día a día.

Un deportista, o una persona con mucha actividad física diaria, necesitará una dieta con altos valores de proteínas. Ya que su cuerpo, músculos, huesos y órganos en general, van a estar más castigados que los de una persona con una vida más sedentaria. La carne, aportará al cuerpo las herramientas necesarias para reparar este desgaste.

Pero el debate alrededor de estos alimentos se debe a las opciones de carne, ya que algunos tipos no son del todo recomendables para la salud, por lo que tenemos que saber distinguir las tipologías que mejor se adaptan a nosotros y nuestro ritmo de vida.

¿Qué diferencia hay entre la carne roja y la carne blanca?

Carnes rojas

Las carnes rojas son las que más controversia tienen a su alrededor, ya que no son muy recomendables para consumo diario, y son unas de las más consumidas. Esto se debe a que es uno de los alimentos más sabrosos y con muchas posibilidades a la hora de cocinar.

Pero, ¿Cuáles con estas carnes?

En general son carnes que en estado crudo son de color rojito o rosado:

  • Carne de vacuno (toro o vaca)
  • De buey
  • De caballo
  • De cordero
  • Algunas partes del cerdo

Estas carnes se recomiendan no consumir asiduamente, pero en cambio en algunos tipos de dietas particulares debería de formar un papel importante. Personas con niveles bajos de hierro, o enfermedades las cuales derivarían problemas como la anemia, es muy recomendable incluir en la dieta carnes de este tipo, por el aporte de hierro y nutrientes.

Aunque claro está, estas carnes aportan muchas grasas saturadas, que pueden ocasionar problemas cardiacos si se abusa de su consumo. Por lo que, al margen de las posibles patologías de cada consumidor, se recomienda el consumo moderado de este tipo de carnes, llegando a dos raciones por semana.

Carnes blancas o magras

Las carnes magras se denominan a las carnes con un porcentaje de grasa menor al 10% y que además su color en estado crudo es menos rosado. Esta tipología de carne, se considera más sana, ya que tiene todas las proteínas de la carne roja, pero con muchas menos grasas saturadas y más aporte nutricional de vitaminas y minerales.

Los grupos de carnes blancas son:

  • Pollo
  • Conejo
  • Lomo de cerdo
  • Pavo
  • Lomo de ternera

Hay que tener en cuenta que algunos animales, depende de la zona pueden ser carne roja o blanca, por ejemplo el cerdo o la ternera, el lomo tiene solo alrededor de un 3% de grasa en cambio la chuleta puede tener alrededor de un 15%.

Es cierto que la carne blanca es menos sabrosa que la carne roja, pero esta carne se puede utilizar en muchas recetas y platos que son mucho más sanos y que contribuyen igualmente a aportarnos las proteínas necesarias para nuestro día a día.

Otra razón por la que pasarnos a las carnes magras, es porque es de más fácil digestión, además las proteínas que nos aportan son de mayor valor biológico. De hecho en las dietas de los deportistas, las carnes blancas junto con proteínas como el huevo son la base.

Aunque no hay que perder de vista, que abundantes estudios revelan que esta tipología de carne también presenta niveles de colesterol alto, al igual que las carnes rojas. Así que tampoco podemos abusar de su consumo: en el equilibro está la clave.

En el Asador City Wok de Cádiz, puedes encontrar la mejor variedad de carnes de la mejor calidad, para que puedas elegir qué variedad encaja mejor en tu dieta, pero recuerda que es importante mantener un equilibrio en nuestra dieta.